FU.CO.F.A.

Mapa del sitio  
 Prensa

Noticias

Comunicados

Novedades

Entrevistas

Humor
 

 

Sorgo: más de una opción

Versión para imprimir

Las diferencias en la composición morfológica, tallos, hojas y panojas de los distintos tipos de sorgo, generan diferencias en la composición química y por lo tanto en el valor nutritivo del recurso forrajero


, 26.01.2010 - La elección de los materiales forrajeros o doble propósito (sileros/graníferos), los tipos (fotosensitivo, azucarados y BMR) y la forma de su utilización (en pie, verde o diferido, ensilado, heno o el grano) va a depender del tipo de sistema de producción al que se apunte (cría, recría, engorde) y a las categorías que lo consuman (ternero, novillo o vaca).

El sorgo como silaje, tiene a la proteína como el nutriente limitante, de modo que la utilización eficiente en el caso de una recría (ternero de destete), debería darse con algún complemento proteico. Los valores proteicos del silaje 6 a 8% en general, no alcanzan a cubrir el alto requerimiento de proteína para la formación del tejido óseo y muscular.

Para el caso del engorde la situación es diferente (animales que superen los 260 kg de peso vivo), el requerimiento de energía es prioritario para la formación del tejido graso y el aporte de proteína es necesario pero en menor medida. Teniendo en cuenta el requerimiento energético de esta categoría y dependiendo del valor energético del silaje (2,4 – 2,6 Mcal/kgMS en general), puede ser necesario incorporar algún concentrado energético: “grano”.

En el caso de la vaca de cría, la situación es diferente, un mismo alimento, como es el caso del sorgo, puede tener diferente impacto en la nutrición dependiendo del momento fisiológico en el que se encuentre el vientre.

Si se plantea el sorgo como único alimento para esta categoría durante gran parte del año, se puede pensar en el diferido como recurso de bajo costo para la época invernal hasta el momento de la parición/lactancia, momento en el que se debería complementar la base del diferido con proteína y energía extra, ya que para la vaca éste es el momento de mayor requerimiento de alimento de calidad.

En este último caso, la proteína no sólo complementa al diferido de sorgo como nutriente, sino también actúa permitiendo a través del crecimiento de la masa microbiana la digestión de la fibra del forraje diferido, que de otro modo, podría actuar limitando el consumo de materia seca y de nutrientes en general.

Los complementos proteicos a emplear en estos casos pueden ser pasturas base alfalfa, expeller de girasol y los verdeos invernales. Estos últimos empleados como concentrados proteicos, el uso sería más racional realizando un consumo limitado es decir, en pocas horas de pastoreo. De esta manera el animal extrae sólo el nutriente proteico del verdeo y no el volumen de la materia seca, ya que se espera que el volumen lo obtenga del forraje diferido.

Esta estrategia de utilización de los verdeos invernales es más que interesante: permite extender el recurso, reducir la superficie de siembra de los mismos o destinarle otro uso al forraje sobrante (henos/cosecha del grano).

Cuando se piensa en la utilización del sorgo como silaje para la vaca de cría, sin el agregado de ningún complemento puede usarse para mantenimiento siendo necesario como en el caso anterior, el agregado de proteína para cubrir los requerimientos en los momentos fundamentalmente de lactancia, y de energía complementaria si se pretende engordar a ésta categoría.

Fuente: INTA.
Informes: Ings. Agrs. J. Marinissen, S. Orionte y J.M. García

jmarinissenr@correo.inta.gov.ar

 prensa@fucofa.com


Inicio Institucional Vacunaciones Servicios Educación Prensa Contacto
Copyright © 2003-2007 FU.CO.F.A.