 |










|
 |
Se espera reacomodamiento del engorde bovino a corral |
 |
Con más fortalezas que debilidades superarán la falta de compensaciones.
, 09.04.2010 - Así como las compensaciones fueron útiles para instalar un sistema de producción industrial de carne a gran escala, fomentaron a su vez la matanza de animales livianos que garantizan poca grasa y terneza en el mostrador.
Lo primero es positivo y lo segundo es lo afirmado en informes pasados, el productor quedó en desventaja y el potencial de producción de carne reducido.
La desventaja se centró en el desmantelamiento de gran parte de los planteos de engorde a campo y ofreciendo al feedlot poca competencia en la compra de la invernada, dominando así en las negociaciones e imponiendo plazos, precios y otras condiciones.
Los criadores, hasta el 2007, ignoraban en su experiencia una concentración semejante en la demanda de sus terneros.
Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al 30 de septiembre de 2009, el 8,27% de los feedlot (181 establecimientos), contaban con el 47,2% (1.000.061 cabezas) del total de los animales encerrados en esa fecha.
Sin embargo, para que concluya el sistema de compensaciones, restaría aún que los feedlots reciban alrededor de 800 mil terneros subsidiados, que por derecho adquirido deben cobrar.
No obstante, la ventajosa conversión de alimento a carne que existe, la organización que agrupa a los engordadores a corral augura una baja en el precio de la invernada de entre el 15 y el 20%, según versiones periodísticas.
Esta apreciación, entendida como una expresión de deseo, carece de asidero. Primero, animales terminados a corral superan ampliamente los 7 pesos y el costo del alimento y estructura no debería superar los 5 pesos, mientras que la invernada ronda el precio de venta.
Segundo, los feedlot cuentan con un giro de capital por animal de muy reducido lapso de tiempo, que llega a ser de un mes y como máximo de tres a cuatro meses. Aunque son pocos los casos, llega a cobrarse animales que no fueron todavía pagados.
Tercero, la oferta es evidentemente reducida. Cuarto, la competencia del productor que convertirá su maíz en carne, y por último el alza del precio de la invernada fue generada sin la participación del engorde a corral.
De todas maneras, el corral de engorde eficiente ofrece un margen de ganancia que permite ser competitivo, razón por la cual inferimos que no debería ocurrir una salida masiva del negocio.
De todos modos, existirá una deserción de aquellos que quedaron descolocados con corrales vacíos al momento de la escalada de los precios, ya que la capacidad financiera necesaria para trabajar es del doble frente al año pasado.
Similar situación, aunque de lento proceso, le ocurrió a la cría que como único factor de sustentación fue contar con una escala productiva alta o la posibilidad de no tomar ganancias para enfrentar circunstancias adversas.
Respecto del peso mínimo de faena en 280 kilos se puede esperar ante la baja oferta existente subas en los precios, tal como el miércoles 7 ocurrió en el Mercado de Liniers en alrededor de cinco centavos por kilo en las categorías livianas.
La merma de oferta provocada por la medida existe y sería conveniente evaluar su impacto durante el mes de abril antes de elevarlo a 300 kilos el 1° de mayo.
Consideramos razonable que se apliquen aumentos más espaciados y de a menos kilos. Interesantes comentarios del presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Dardo Chiesa, que en un supermercado observó colita de cuadril de 0,800 gramos que corresponde a una media res de 70 kilos y a un animal vivo de 220 kilos.
Esto demuestra que cuando existe una prohibición se transgrede sin mucha dificultad y expuso el caso de que si se llegara a restringir la faena de hembras podrían pasar por machos, motivo por el cual este tipo de medidas requieren otro tipo de soluciones, afirmó.
Otra verdad que expresó el presidente del Instituto en la jornada realizada en Santiago del Estero es que una medida como la del peso mínimo afecta en grado diferente a las diversas realidades en que se desenvuelven los ganaderos en todo el país.
Aunque el plato fuerte estuvo dedicado a las carnes sustitutas, sosteniendo que no podrán producir los kilos que perdió la carne vacuna, y afirmó que la capacidad de recuperación del sector al que pertenece es sensiblemente mayor que el de los pollos y los cerdos.
Invernada
Mercado que continúa firme con escasa oferta respecto de otros años y con retención de animales en el campo por parte de los criadores. Esto podría revertirse en mayo para cuando están anunciadas las heladas. De todas maneras, tampoco se avizora una oferta abundante.
Entre los remates destacados de la semana estuvo el realizado en Ayacucho por la firma Álzaga Unzué el miércoles 7, colocando la ternerada macho y hembra en un rango de 7 a 7,85 pesos el kilo.
Cría
Menor interés respecto de meses anteriores y precios estables para vientres de clase.
En venta particular hubo operaciones de vaquillonas en 2600 pesos y vacas de medio diente en 2200 pesos.
Como resultado de los tactos, la oferta de vientres comenzará a notarse en abril y tendría su pico en mayo con el advenimiento del invierno.
Feedlot
Según una fuente confiable, la ocupación de los corrales llegó al 53%, frente al 75% del año pasado en esta época.
Sin contar con fundamento para dar un dato certero, tenemos que especular que una importante proporción de los animales encerrados corresponde a novillos pesados de exportación.
Los animales necesarios para cubrir la mayor parte de la Cuota Hilton estarían en los corrales a la espera de obtener mejores condiciones de venta.
Por Diego Ignacio Casá.
Fuente: El Enfiteuta
prensa@fucofa.com
|  |